
"Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida,ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente,ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otracosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es enCristo Jesús Señor nuestro" (Romanos 8:38, 39).Cierto hombre fue consultarse con un psicólogo conocido.Cuando éste le preguntó el motivo de haber ido a buscarlo,él contestó: "Estoy sufriendo de un complejo deinferioridad." En las semanas siguientes, el psicólogosometió el paciente a una intensiva batería de tests. Laespera por los resultados ha sido larga, porque todonecesitaba ser analizado con cuidado. Finalmente elpsicólogo telefoneó y pidió que el paciente regresase a laClínica. "Tengo una noticia interesante para usted," relatóel psicólogo. "Cual mí problema," preguntó el hombre. "Ustedno tiene ninguno complejo," concluyó el psicólogo. "Es mismoinferior."Nuestra historieta bien humorada puede servir de fundamentopara una seria reflexión. ¿Como estamos nos sintiendoactualmente? ¿Cómo hemos evaluado nuestra vida? ¿Que valornos estamos atribuyendo?Las luchas de la vida, muchas veces, nos llevan a creer queno tenemos ningún valor, que no servimos para nada y quesomos la personificación del fracaso. Nada da cierto paranosotros y nadie confía en la posibilidad de que seamosexitosos, ni aun nosotros.Pero hay un grande Amigo que puede transformar todo eso encorto espacio de tiempo. Su nombre es Jesucristo. Élirguenos del fondo del abismo donde nos encontramos, retiralo desánimo y rellena el lugar con determinación, apaga allama de la inercia y enciende el fuego de la autoestima,barre el conformismo para afuera y nos rellena con fe yesperanza. nos hace erguir los ojos para el alto y entenderqué no somos acomplejados y ni inferiores, sino Fortes y másde lo que vencedores.¿Usted aún sienta algún tipo de complejo o ya está cierto dequé, con Dios, nada y nadie podrá impedir su victoria?
Paulo Barbosa

No hay comentarios:
Publicar un comentario