miércoles, 31 de octubre de 2007

LA LlMPIEZA














La semana pasada tiré el preocuparme, se estaba poniendo viejo y me estorbaba. Me impedía ser yo mismo, no podía actuar a mi modo.
Tiré esas inhibiciones, no dejaban lugar para mí.
Hice lugar para mi nuevo crecimiento; me deshice de mis viejos sueños y dudas. Tiré un libro sobre mi pasado (igual no tenía tiempo para leerlo).
Lo reemplacé con nuevas metas y empecé a leerlo hoy.
Tiré los juguetes de mi niñez (¿recuerdan cuánto les estorbaba yo?)
Conseguí una nueva filosofía y también tiré la de mucho tiempo atrás.
Compré algunos libros nuevos llamados: puedo, haré y debo.
Tiré el podría, haría y debería. ¡Ah!, si hubieran visto el polvo...
Me topé con un viejo amigo, a quien no lo había visto hace bastante tiempo, creo que su nombre es Dios.
Si, realmente me gusta su forma de ser. Me ayudó con la limpieza y agregó algunas cosas, tales como: oración, esperanza y fe.
Sí, las puse en mi estante.
Tomé algo especial y lo coloqué en la puerta principal. La encontré se llama paz.
Ya nada me puede abatir. Ahora mi casa esta muy linda, todo se ve bastante bien.
Para preocupaciones y problemas, simplemente no hay lugar.
Es bueno limpiar la casa, especialmente la interior; ya que deshacerse de tanta cosa que estorba, hace todo más alegre.
A lo mejor tú deberías tratar de hacer lo mismo.

Autor desconocido




domingo, 28 de octubre de 2007

EL VERDADERO SABIO


Una vez le preguntaron a un místico jasida, Josep Jacob, “¿Cuál es la diferencia entre un rabí y un zadik?” Un rabí es un sacerdote corriente, pertenece a la religión organizada, a la iglesia, al templo, a la sinagoga. Un zadik es un Maestro rebelde; no pertenece a ninguna organización. Sólo se pertenece a sí mismo. El rabí es un maestro; el zadik es un Maestro. El maestro enseña, pero él mismo no ha sufrido ninguna transformación. El zadik también es un maestro, pero enseña guiado por su propia vida, guiado por su ser. Es lo que en la India llamamos un satgurú. Un Maestro Iluminado es un zadik en lenguaje jasida. De modo que alguien le preguntó a Josep Jacob, “¿Cuál es la diferencia entre un rabí y un zadik?”. El Maestro contestó, “El zadik se recuerda a sí mismo; el rabí sabe”. El rabí sabe muchas cosas, pero no se recuerda a sí mismo. Se encuentra perdido entre su conocimiento. Puede que sea un gran erudito, puede ser muy bueno por lo que a las escrituras concierne, pero ¡un zadik se recuerda! Puede que no sepa mucho, o puede que sí sepa, pero eso es irrelevante. Él se recuerda, se recuerda a sí mismo. Y ese recordarse es la diferencia. Al que hacía la pregunta le resultó muy difícil entenderlo, de modo que dijo, “Por favor, explícamelo más detalladamente”. Y el jasida le contó una historia. Le contó que una vez un príncipe tenía encolerizado a su padre debido a su mal comportamiento. La forma en que el príncipe se comportaba era tan baja, tan poco digna de un rey, que el padre tuvo que expulsarle del reino. Pero el padre pensaba que se arrepentiría y que pediría perdón y que luego regresaría. Pero el príncipe sencillamente desapareció. Nunca volvió a tratar de contactar con su padre, nunca mostró deseo de volver a su palacio. Pareció como si hubiera estado esperando escapar de su reino y escapar del palacio de su padre. Deambuló por todo el reino y se juntó con un grupo de borrachos, de jugadores y de prostitutas, con la peor gente. Se unió a ellos. Y no sólo se convirtió en miembro de su grupo, sino que, poco a poco, se convirtió en su jefe. Era, desde luego, un príncipe y poseía el carisma del líder. Pasaron muchos años. El padre se iba haciendo cada vez más y más viejo y estaba apesadumbrado, apenado, por la situación de su único hijo. Viendo que la muerte se le acercaba envió a uno de sus más inteligentes ministros para que tratara de que su hijo regresara. El ministro partió en un bello carruaje de oro, con numerosos sirvientes; iba acompañado de todo un séquito. En las afueras de la ciudad levantó una gran tienda dorada y envió a un mensajero hasta el príncipe, pero él no se comprometió personalmente. El ministro permaneció en las afueras de la ciudad porque era degradante para él entrar en ella. Era una ciudad pobre y para él le resultaba totalmente inconcebible adentrarse en el agujero negro en el que el príncipe vivía con toda aquella sucia gente. El ministro trató de contactar con el príncipe, pero no le fue posible; la distancia era inmensa. Fracasó y tuvo que regresar. Entonces se envió a otro hombre, uno más valiente. Tenía mucho valor y había comprendido el por qué del fracaso del primer mensajero, el por qué no había logrado comunicarse con el príncipe. Por eso no fue allí como un ministro. Llegó allí como un hombre corriente vestido de manera corriente, sin sirvientes. Llegó y se mezcló con el grupo. Fue entablando amistad con ellos, pero poco a poco, empezó a sentir que él también amaba esa libertad. El palacio era como una prisión; no había libertad. Pero allí todos eran absolutamente libres, totalmente libres. Nadie ponía peros a nadie; todos podían ser como eran. Eran borrachos, pero eran buena gente. Eran jugadores, pero eran buena gente. También él fracasó porque nunca regresó para informar al rey. El rey estaba muy triste. Todo el asunto se le escapaba de las manos. Le pidió que fuera a un tercer ministro, el cual no sólo era valiente, sino también sabio. Ésa iba a ser su última tentativa. El tercer ministro le pidió que le diera tres meses para prepararse. Solamente entonces iría. El rey le preguntó, “¿Cómo te vas a preparar?” Él contestó, “Tratando de recordarme a mí mismo”. Se le concedieron los tres meses. Acudió a un zadik, a un Maestro, para aprender a estar más consciente. El primer ministro había actuado de una forma completamente inútil; no había habido comunicación posible. El segundo lo había hecho mejor, pero también había fallado porque no pudo recordarse a sí mismo. Por eso le dijo al Maestro, “Ayúdame a que pueda recordarme a mí mismo y sea capaz de recordar que salí de palacio con una determinada misión que cumplir”. Meditó durante tres meses, un método de recuerdo de sí que Buda denomina “ser plenamente consciente”. Y entonces se fue. También se comportó como el segundo. Fue vestido como un campesino, con ropas corrientes. Y no sólo como un campesino, sino como un borracho. Pero sólo estaba simulando; no estaba realmente borracho. Y vivió con el grupo, disfrutó de su compañía, simuló beber, simuló apostar, incluso simuló enamorarse de una prostituta. Pero todo era fingido; estaba actuando. Y continuamente, como una corriente subterránea, se recordaba a sí mismo, “¿Quién soy yo? ¿Por qué he venido aquí? ¿Para qué?” se observaba a sí mismo, era un testigo. Y desde luego, tuvo éxito. El místico jasida le contestó al que preguntaba, “Él era un zadik”. El primer hombre era un rabí, un maestro. Mientras te estás ahogando en el río, él se queda en la orilla dándote buenos consejos, pero nunca salta al río para salvarte. No sabe salvarse a sí mismo. Tiene miedo de entrar en el río. No conoce el arte del nadar, el arte del recordarse a sí mismo. No tiene valor. Se acerca a la orilla, se aferra a un lugar muy distante, seguro, confiando en su propia situación, en su propia seguridad. Habla con hermosas palabras, puede explicártelo todo sobre el nadar, pero no puede saltar y salvarte. No sabe cómo hay que nadar. Es un rabí, un profesor. Puedes encontrar esa clase de maestros por todo el mundo. Son buenos para dar consejos, pero para nada más. Sus consejos son prestados; no dan consejos surgidos de su propia experiencia. Esto no es saber; es conocimiento. No han pasado por ello, no han sido transformados por ello. No es suyo, no ha surgido de su consciencia. No son seres cristalizados. Sus mentes están llenas de conocimiento; sus corazones están completamente vacíos. El otro hombre era valeroso, pero su valor era mayor que su sabiduría. Él mismo se estaba ahogando. Recuerda pues que cuando saltes a un río para salvar a alguien, lo principal es que sepas nadar. Sucedió una vez. Yo estaba sentado a la orilla de un río. Un hombre se estaba ahogando, de modo que corrí hacia allí para lanzarme al río, pero antes de que pudiera llegar otro hombre que estaba en la orilla, saltó. Entonces me detuve. Estaba casi a punto de saltar y me detuve. Otro había ya saltado. Pero entonces me di cuenta que aquel otro hombre se estaba empezando también a ahogar. Me creó más problemas. Tuve que saltar y salvarlos a los dos. Le pregunté al otro hombre, “¿Qué ha sucedido? ¿Por qué saltaste?” Él me dijo, “¡Me olvidé por completo! El hombre se estaba ahogando y concentre tanto mi atención en el deseo de salvarle que me olvidé por completo de que no sé nadar”. Eres capaz de olvidarte. En un momento de intensidad puedes ser hipnotizado. El hombre era valeroso, pero no suficientemente sabio. Podrás encontrar también esa clase de maestros. No te dejes impresionar por su valor, porque el valor a solas no puede ayudar. La tercera clase de maestro es un zadik. Él sabe a través de su propia experiencia aquello que el hombre de la primera clase sólo sabe como conocimiento prestado. Es tan valeroso como él, asume el riesgo, pero también es sabio. Se recuerda a sí mismo. Recordarse a uno mismo es el arte y la ciencia de la religión. Puedes condensar la religión en una sola expresión: “recuerdo de sí”. Antes de que empecemos a profundizar en lo que es el recuerdo de sí, es un deber, es un requisito imprescindible, que comprendas la inconsciencia en que vives; tu sueño. Por lo general, piensas que estás perfectamente despierto. Estás en un error. Sólo un Buda, un Baal Shem, un Moisés, un Mahavira, están despiertos. Tú estás completamente dormido. Ahora mismo puedo oírte roncando, estás profundamente dormido. Sólo porque seas capaz de abrir los ojos no puedes pretender estar despierto. Eso no es suficiente para estar despierto. Por ejemplo, un hombre se encuentra en coma. Respira, pero aunque respire, ¿puedes afirmar que estar vivo? Casi vegeta. Sólo por respirar, nadie esta vivo, y sólo por abrir tus ojos, no estás despierto. Incluso un borracho caminando por la calle, camina con los ojos abiertos. ¿Puedes decir que está despierto? No está despierto en absoluto. El estar despierto es una cualidad interior de la consciencia; no tiene nada que ver con tener los ojos abiertos o cerrados. En el Gita, Krishna dice: “Cuando todo el mundo está profundamente dormido, también entonces el yogui está despierto”—ya nisha sarvabuthayam tasyam jagrati samyami—cuando todo el mundo está sumido en un profundo sueño, cuando todo el mundo está en su noche, el yogui esta todavía despierto. Eso no significa que el yogui nunca duerma, no. Duerme, pero sólo sus ojos están cerrados. Su cuerpo duerme, pero él esta alerta y atento. En lo profundo una corriente de auto recuerdo discurre. Por lo que respecta al cuerpo, está profundamente dormido, pero el Yo-testigo permanece alerta. Sigue ardiendo como una luz interior. Uno que se recuerda a sí mismo, no duerme ni aun estando profundamente dormido. Y uno que no sabe cómo recordarse a sí mismo, no está despierto aunque sus ojos estén abiertos. Te mueves en el mundo, haces tu trabajo, desempeñas tu oficio, regresas a casa, peleas, amas, odias, comes, duermes, haces toda clase de cosas, pero todo sucede como si fueras un robot. Todo es mecánico; tú no lo estás haciendo. No te das cuenta cuando lo estás haciendo. Simplemente sucede y tú te comportas como un mecanismo. Observa tus estados de humor. Alguien te insulta y tú te enfadas. ¿Hay un intervalo entre el insulto y la rabia? ¿Hay un intervalo cuando meditas, estés o no estés enfadado? Si lo hay, ¿vale la pena enfadarse? O puede que ese hombre diga una verdad y que no sea un insulto, sino que simplemente corrobore un hecho. ¿Te das un poco de tiempo para reflexionar sobre toda la situación, o simplemente reaccionas? Reaccionas. No hay intervalo, no hay separación. El insulto... la ira... Sucede como cuando alguien enciende la luz. Encendido; pagado. Y la luz no es libre. Cuando conectas la corriente, la bombilla no puede decir, “Ahora mismo no tengo ganas. Quiero descansar un rato. Puedes seguir conectándome, pero no tengo ganas de iluminar”. No, la luz no puede decir nada. La enciendes y ha de encenderse. La apagas y ha de apagarse. ¿Sucede lo mismo con tu vida? Alguien te sonríe y tú sonríes. ¿Es tu sonrisa una simple reacción? ¿O es una respuesta? Una respuesta no es una reacción y una reacción no es una respuesta. ¿Cuál es la diferencia entre reacción y respuesta? Una reacción es automática; es algo que llevas incorporado. Alguien te sonríe; tú sonríes. Alguien está enfadado; tú te enfadas. El otro lo provoca; tú simplemente reaccionas. Una respuesta es algo consciente. Puede que el otro esté enfadado, pero tú decides si enfadarte. Buda cruzaba un pueblo. Un grupo de gente que estaba en su contra se reunió alrededor de él y se puso a insultarlo gravemente. Él escuchó en silencio, con infinita paciencia. En realidad, debido a su paciencia, aquella gente empezó a inquietarse. Empezaron a sentirse incómodos, porque si insultas a un hombre y él escucha como si escuchara música, hay algo que va mal. ¿Qué es lo que está sucediendo? Empezaron a mirarse unos a otros y uno le preguntó a Buda, “¿Qué ocurre? ¿No entiendes lo que te estamos diciendo?” Buda le dijo, “Guardo silencio precisamente porque lo entiendo. Si hubierais venido aquí hace diez años, entonces habría saltado sobre vosotros. Entonces no tenía comprensión. Ahora comprendo. Y no puedo castigarme a mí mismo por vuestra estupidez. Sois vosotros los que decidís si insultarme o no insultarme, pero es mi libertad aceptar o no aceptar el insulto. No podéis obligarme a que acepte vuestros insultos. Simplemente los rechazo; no valen nada. Podéis recuperarlos. Rehuso aceptarlos”. La gente estaba asombrada. No podían entender de qué iba aquello. Le dijeron, “Por favor, explícanoslo”. Él les dijo, “Sentaos y escuchad. En el último pueblo que atravesé, la gente vino a mí con dulces y guirnaldas, pero mi estómago estaba lleno y por esto les dije, “No puedo comer nada más. Por favor retirad vuestros regalos y dádselos a los que encontréis por el pueblo como prasad. Es mi regalo para la gente del pueblo”. ¿Qué creéis que hicieron?” Uno dijo, “Debieron de ir al pueblo y distribuir los dulces”. Buda le dijo, “Ahora escucha. ¿Qué harás tú? Has venido con tus insultos y yo te digo que mi estómago está lleno y que no voy a aceptarlos. Y ahora, pobres desgraciados, ¿qué haréis? Tendréis que regresar y repartirlos por el pueblo”. Buda está respondiendo. Tú reaccionas. Él simplemente rió. Y lo que dijo es muy hermoso. Dijo, “No he de castigarme a mí mismo por vuestra estupidez. Podéis ser estúpidos; ésa es vuestra libertad. Pero, ¿por qué he de castigarme a mí mismo? Una vez acepto vuestro insulto, empiezo a castigarme a mí mismo”. Cuando te enfadas, te castigas a ti mismo por la falta del otro. Toda reacción es inconsciente. Toda respuesta es un fenómeno de plena atención. Pero no puedes sencillamente dejar de reaccionar y empezar a responder. No es una decisión. Para pasar de una a otra necesitas el recuerdo de sí, necesitas consciencia. Si no lo haces así, antes de que te des cuenta habrás reaccionado. Alguien te insulta y antes de que te des cuenta, estás ya enfadado. La ira ha surgido. Es un fenómeno muy sutil. Se necesita una muy profunda consciencia, se necesita recordarse. Buda solía enseñar a sus discípulos a caminar, pero a caminar siendo plenamente conscientes. Camina, sabiendo que estás caminando. No es que tengas que verbalizar y repetir en tu interior, “Estoy caminando”. Si lo repites, no eres consciente. Ten simplemente la sensación de ser consciente. Camina, con consciencia; come, con consciencia; respira, con consciencia. Inhalas; deja que se refleje en tu ser la entrada del aire. Exhalas; deja que se refleje en tu ser la salida del aire. Y sentirás un tremendo silencio descendiendo sobre ti. Sí eres capaz de observar el aliento entrante y saliente, entrando y saliendo, esto es el mantra más penetrante que nunca se haya inventado. No hay necesidad de repetir, “Aum, Aum... Ram, Ram,...” porque continuamente existe un gran mantra natural: inhalar, exhalar. No necesitas crear un mantra artificial. Simplemente observa la respiración. Y al observarla, surge un gran cambio. El cambio es el siguiente: si caminas y observas el caminar, descubrirás que existe el caminar, pero que el caminante ha desaparecido. Sí comes, existe el comer, pero aquél que come ha desaparecido. El ego no es más que inconsciencia condensada. Cuando te vuelves consciente, poco a poco, esa inconsciencia condensada que denominamos “ego”, desaparece. Es como si enciendes una luz en la habitación; la oscuridad desaparece. La consciencia es la luz, la luz de la que hablábamos el primer día. Sé una luz por ti mismo. Bajo la luz de otro puedes sentirte feliz, vivo, durante unos instantes, pero entonces tendrás que partir porque el camino de otro nunca podrá ser tu camino. Enciende tu propia llama, ilumina tu propio ser. Bajo esa luz, lo que desaparece es el ego porque el ego no es más que—recuérdalo—capas y capas de inconsciencia. Obsérvate... mientras caminas, mientras comes, al acostarte, al tumbarte, al quedándote dormido. Sigue observando. Simplemente observa y toda la inquietud desaparecerá y sentirás una tranquilidad rodeándote, una calma, un silencio. La calidad de este silencio es muy, muy diferente, de la calma ordinaria. A veces te sientes tranquilo... por ejemplo, esta mañana. Los árboles están en silencio, no sopla el viento, los pájaros están callados, descansando. Hay paz. Pero esto es tranquilidad; no es silencio. El silencio es algo interior; la tranquilidad es algo exterior. La tranquilidad depende de condiciones externas; el silencio es incondicional. No confundas puedes la tranquilidad con el silencio, porque si confundes la tranquilidad con el silencio... Y millones de personas lo han hecho. La gente va a los Himalayas a buscar silencio. Encontrarán tranquilidad, pero no silencio. En los Himalayas hay una tranquilidad perfecta, pero siempre que regreses otra vez al mundo descubrirás que esa tranquilidad ha desaparecido. El silencio es algo en lo que puedes confiar. Está en tu interior. La tranquilidad depende de ciertas condiciones, las cuales no dependen de ti. Nunca podrás ser un maestro de la tranquilidad, pero no hace falta. Sí conoces el silencio, donde quiera que vayas, tu silencio llenará el espacio. Conocerás su secreto interior. La tranquilidad es posible mediante la tecnología científica; el silencio no. La tranquilidad es posible en una habitación climatizada, a prueba de sonidos. Puedes estar más tranquilo que en los Himalayas, pero esa tranquilidad no te será de mucha ayuda. Te hartarás de ella y añorarás salir. Te sentirás muy inquieto. John Cage informa en su libro “Silencio” que en la universidad de Harvard han construido una habitación, dedicada a la experimentación científica, absolutamente a prueba de ruidos. Una vez, Cage entró en ella, en la mejor habitación insonorizada de todo el mundo. Había una quietud absoluta, pero de improviso empezó a oír dos sonidos. Se inquietó, porque había oído que aquel lugar estaba absolutamente insonorizado. Así que le preguntó a un técnico, “¿Qué ocurre?”. El técnico sonrió. Le dijo, “Esos sonidos están en tu interior. El primer sonido es tu sistema nervioso; sólo es tu mente funcionando en tu interior. Y el otro sonido no es más que en tu sangre circulando por el cuerpo; la circulación sanguínea”. Cage le dijo, “Pero nunca antes había oído esos dos sonidos”. El técnico le contestó, “Nunca los habías oído porque hay muchos sonidos en el exterior. Ahora todo está absolutamente tranquilo, no hay ningún sonido. Por eso oyes el funcionamiento del mecanismo interior; el cerebro trabajando continuamente, millones de nervios continuamente trabajando y a la circulación sanguínea continuamente fluyendo, como el curso de un río”. Cage dijo, “Entonces la quietud no sirve. Se necesita silencio”. Incluso en la habitación más tranquila, tu agitación interior estará presente. Oirás tus propios pensamientos, oirás el funcionamiento de tu propio cuerpo, oirás tus propios latidos. El silencio es algo del más allá, incondicional. Aparece sólo cuando te recuerdas. Sí eres capaz de recordarte a ti mismo mientras haces millones de cosas, cosas corrientes... mientras cavas en el jardín, mientras riegas los árboles, mientras hablas con otro, mientras escuchas a alguien... simplemente sigue observando. Todo lo que suceda se ha de reflejar en ti. Y recuerda una cosa: no has de verbalizarlo, porque al verbalizar te pierdes su belleza. Puedes decir, “Estoy caminando; estoy levantando mi pie izquierdo; éste es mi pie derecho; estoy inhalando; estoy exhalando”. Si empiezas a verbalizar interiormente entonces te llenarás otra vez de tu propio ruido. Simplemente observa el aire como entra; no pienses en ello. Simplemente obsérvalo, siéntelo. Acompáñalo cuando entre en ti. Entonces, la respiración se detiene durante un segundo. Entonces permanece en completo silencio durante ese segundo, sin que nada se mueva, sin ningún movimiento. En ese estado de ausencia de movimiento te encuentras lo más cercano a Dios que nunca has estado. Luego el aire empieza a ser expulsado. Acompáñalo. Y otra vez, en el exterior, durante un solo segundo, la respiración se detiene. Entonces observa. En esa detención, otra vez, estás junto a Dios. Conviértelo en un ritmo. Entonces no necesitas ninguna otra meditación. Simplemente el recordarte, te traerá tu propio tesoro. Por lo general, vivimos dormidos. Todos somos sonámbulos, caminando, actuando en sueños. A veces, trata de observarte mientras actúas dormido y entonces sabrás lo que esto significa. Caminas por la calle y mil y un pensamientos bullen en tu mente. Caminas como un robot, sin ser consciente de adónde vas, de lo que haces, de por qué caminas, de lo que ocurre en tu cuerpo, de los árboles con que te has cruzado, del viento que está soplando. No, no sientes nada. La flor exhala su aroma, pero no te alcanza. El mundo es hermoso; tú no te das cuenta. Estás perdido en la profundidad de tus pensamientos, pero aún así te mueves. Date una sacudida. Por un instante, sé consciente. Observa la situación y de repente descubrirás la diferencia entre la vida corriente de dormido y la vida de un Buda. Durante un solo instante te has convertido en un Buda. Cuando eres consciente, durante un solo instante te conviertes en un Buda. Toda la esencia de un Buda llega a ti. Y su sabor creará en ti un profundo deseo de convertirlo en el estado eterno de tu ser. Hazte más y más consciente, y utiliza toda clase de situaciones. No hay necesidad de trascender el mundo, no hay necesidad de salirse del mercado. Estés donde estés, utiliza cualquier situación para Despertarte. Puedes utilizar cualquier situación. Por esto los jasidas no están contra el mundo, no están a favor de la renunciación, no abandonan el mundo. Viven en el mundo de una manera corriente y utilizan toda clase de situaciones para ir volviéndose más y más conscientes y estando más alerta. Utiliza cualquier situación, porque todas la situaciones pueden utilizarse. Ahora, escucha esta hermosa historia.
En Roptchitz, la ciudad donde vivía el rabí Neftalí, la gente rica que vivía en casas aisladas o en las afueras de la ciudad acostumbraba contratar a alguien para que vigilara sus propiedades por la noche. Una noche mientras el rabí Neftalí paseaba por los bosques que rodeaban la ciudad, se encontró con uno de esos vigilantes haciendo su ronda. “¿Para quién trabajas?”, le preguntó.
Una simple pregunta, pero una simple pregunta puede convertirse en una profunda pregunta. Una sencilla situación, pero una sencilla situación puede ser utilizada para Despertar. Lo mundano es también lo sagrado; es lo ordinario y también lo extraordinario. En la materia se encuentra escondido lo inmaterial. Lo único que necesitas es conocer el secreto: cómo utilizarlo.
“¿Para quién trabajas?”, le preguntó.
Una simple pregunta, una formalidad. Pero se convirtió en un vislumbre. Cada instante puede convertirse en una puerta.
El hombre le contestó a su vez preguntándole, “Y tú rabí, ¿para quién trabajas?”
Al caminar el rabí por la misma carretera, el vigilante pensó que quizás también estuviera trabajando como guarda para alguien.
“Y tú rabí, ¿para quién trabajas?”
De nuevo una pregunta corriente, pero a veces, si estás en el estado de ánimo adecuado, sintonizado, algo tan corriente puede convertirse en un mensaje de lo Divino.
Esas palabras golpearon al zadik como un rayo. “No trabajo para nadie, todavía”, musitó a duras penas...
En cierta manera, un hombre tremendamente alerta. Si no, hubiera dicho, “Estoy trabajando para Dios”. Un rabí, un maestro corriente hubiera dicho eso y con ello no hubiera querido significar nada. Este rabí era un hombre sincero, un hombre auténtico. La pregunta adquirió una tremenda importancia,
“Y tú rabí, ¿para quién trabajas?” Esas palabras golpearon al zadik como un rayo. “No trabajo para nadie, todavía”, musitó a duras penas...
¿Cómo va a decir que está trabajando para Dios? Él no trabaja para ningún rico. Es un nombre de Dios, un sacerdote, un rabí, pero no un sacerdote corriente. Él está alerta.
“No trabajo para nadie, todavía”
Es muy difícil decirlo y aún mucho más difícil que lo diga un rabí, porque por lo general los sacerdotes del templo piensan y dicen que trabajan para Dios sin saber lo que están diciendo, lo que están afirmando. Por lo general, los sacerdotes no tienen dudas. Recuerda: sólo una persona tremendamente sincera, duda. Los tontos, los estúpidos, los hipócritas, siempre están muy seguros, nunca dudan. Son obstinadamente seguros; siempre tienen una certeza absoluta. Sólo un ser humano muy, muy inteligente... y con “inteligencia” no quiero decir “intelecto”. Con “inteligencia” me refiero a “comprensión”. No me refiero a un experto intelectual. Con “inteligencia” me refiero al resplandor de la comprensión. Un ser inteligente siempre duda porque la vida es un tremendo misterio. ¿Cómo vas a tener certeza de algo? Lao Tse dice, “Mientras que los demás están absolutamente seguros, yo soy el único que esta confuso”. Lao Tse, un hombre absolutamente Iluminado, dice, “Mientras los demás están cuerdos, yo parezco estar loco”. Dice, “Camino, pero de forma vacilante, como alguien que camina sobre un arroyo helado. Camino, pero temeroso, como alguien rodeado de enemigos. Pero los demás, simplemente no están preocupados en absoluto. Parecen tener una seguridad total”. La vacilación revela una mente tremendamente delicada. Él no es capaz de afirmar nada que no sea absolutamente cierto, incluso en una charla corriente, formal. ¿Cómo puede decir un hombre que aún no ha conocido a Dios, “Estoy trabajando para Dios”? Eso sería una profanación, sería sacrílego.
“No trabajo para nadie, todavía”
Lo que Neftalí dice es lo siguiente: “Ya no trabajo para nadie en este mundo. Las metas de este mundo han desaparecido y las metas del otro mundo aún no están claras. Estoy en una transición. Aquí, nada parece tener importancia, y para lo de allí, mis ojos están aún cerrados”. Está diciendo, “No trabajo para satisfacer ninguna ambición de este mundo. ¿Y del otro mundo? Está aún muy lejano. Estoy en camino. He dejado lo viejo y todavía no he entrado en lo nuevo. Estoy simplemente en medio de un puente. La antigua orilla ha desaparecido para siempre; la nueva orilla está oculta entre las brumas. No trabajo para nadie, hasta ahora”. Llega un momento en la vida de cada meditador en el que el mundo dejar de tener sentido y en el que Dios todavía no se ha convertido en algo importante. Éste es el punto más peligroso, el obstáculo mayor que se ha de cruzar, porque la mente tiende a ir hacia atrás, porque antes al menos uno estaba ocupado y había algo significativo. Ahora, las antiguas ocupaciones han desaparecido y lo nuevo parece que no surge. Uno está en un limbo, está colgado en el medio. Ése es el punto en el que la paciencia es necesaria, en el que se necesita un infinita paciencia. Y ése es el punto en el que un Maestro puede ayudar, persuadiéndote de que no vayas hacia atrás, porque la mente tendrá la tendencia a hacerlo. Surgirán mil y una tentaciones para que regreses, porque, ¿qué tontería estás haciendo? Has abandonado tu antigua vida, pero al menos en ella había algún significado. Y si no significado, al menos alguna ocupación, al menos algo que hacer. Al menos no te sentías vacío. Puede que las cosas no fueran eternas, importantes, puede que fueran temporales, momentáneas, perecederas, pero al menos poseían algún significado, al menos tenían un contenido. Eso también ha desaparecido. Y lo eterno no aparece por ninguna parte. Esta situación es absolutamente necesaria. A menos que la mente alcance un estado en el que deje de pensar en el pasado, en regresar al pasado, lo nuevo no puede surgir. La tentación del pasado revela una profunda ligadura con ese pasado. Cuando la tentación ha desaparecido y sigues estando en el vacío, sin apresurarte, sin inquietarte, entonces dejas que el vacío se asiente. Y de repente, lo eterno se presenta. Te has convertido en el templo. Aquí hay muchos que han estado meditando durante mucho tiempo y que han alcanzado este estado. Entonces sus mentes les dicen, “Vuelve a casa. Escapa de este nombre. No has ganado nada. Por el contrario, has perdido mucho. Tu vieja identidad ha desaparecido, tu antiguo nombre ha desaparecido, no puedes encontrar tu antigua imagen en ninguna parte. ¿Y lo nuevo? Lo nuevo no ha aparecido. ¿Cuándo aparecerá?” La mente se encuentra asustada, tiene miedo. ¿Sucederá o no sucederá? ¿Has llegado a un callejón sin salida? Solamente sucede cuando te has establecido en el vacío. El Todo sólo llega cuando te has asentado en la nada. Para que el Todo descienda, se requiere un vacío absoluto. Incluso un ligero apego, incluso una ligera tentación de volver al pasado, es un obstáculo.
“No trabajo para nadie, todavía”, musitó a duras penas.
Un hombre realmente sincero.
...y empezó a caminar arriba y abajo por donde estaba aquél hombre, durante un buen rato.
¿Qué estaba haciendo? Debió de estar cavilando. ¿Qué había ocurrido? Este hombre, un vigilante corriente... al menos podía decir que trabajaba para alguien. Neftalí dice, “Soy un hombre religioso, un sacerdote, un rabí, y ni siquiera puedo decir eso. Al menos este vigilante tiene alguna ocupación, trabaja en algo, hace algo importante. Puede que en realidad no sea importante, pero él cree que está haciendo un trabajo importante. Y yo, un hombre religioso, a duras penas puedo decir que no trabajo para nadie, todavía”.
...y empezó a caminar arriba y abajo por donde estaba aquél hombre, durante un buen rato.
Pensando, contemplando, meditando.
Finalmente le preguntó, “¿Quieres ser mi sirviente?”. “Me gustaría,”—le contestó el hombre—“pero ¿cuáles serían mis obligaciones?”. “Hacerme recordar”, le dijo el rabí Neftalí.
“Hacerme recordar” que el mundo ha desaparecido, pero que Dios aún no ha sido alcanzado. “Hacerme recordar” que lo material ha desaparecido y que lo inmaterial aún no se ha materializado. “Hacerme recordar” que lo conocido ya ha dejado de ser importante y que lo desconocido está todavía muy lejos. “Hacerme recordar” que no he de olvidarme de esto. Mantenerme alerta una y otra vez. Hacer que resuene en mi interior esa nota para que no me duerma. Una hermosa historia, muy significativa; y puede convertirse en parte de tu tesoro interior. Deja que así sea, porque habrá muchas situaciones en las que necesitarás que alguien te lo recuerde. Te dormirás una y otra vez. Es natural, porque el dormirse es el camino de menor resistencia. Es muy cómodo dormirse; es muy incómodo Despertar. Y tu sueño puede obedecer a muchos intereses. A veces, durmiendo profundamente, tienes hermosos sueños, y cuando te despiertas, todos los sueños desaparecen y has de encarar la realidad desnuda. Hay la tentación de seguir dormido, de no encarar la realidad. Y tú puedes crear sueños muy hermosos. Esto es lo que hacemos en el mundo: nos construimos una hermosa casa, un sueño todo de mármol. Pero sigue siendo un sueño. Antes o después tendrás que dejarlo; aquí, ninguna casa puede convertirse en tu hogar. Tendrás que dejar tras de ti todas las casas; a lo sumo te darán descanso por una noche. Por la mañana tendremos que seguir, de forma que no te apegues excesivamente. El mundo puede ser a lo sumo un saraya, un dharmashala, un lugar de descanso para una noche. Por la mañana continuamos. No te aferres, no te apegues a él. No creas que el sueño es real. Deja que se te recuerde una y otra vez que esto es un sueño. Todo te induce a pensar que es una realidad, porque cuando el sueño es hermoso, ¿quién quiere pensar que es un sueño? Desde luego que cuando un sueño se convierte en una pesadilla, empiezas a sospechar que debe de ser un sueño. Por eso es que el dolor y la angustia extrema a veces despiertan la espiritualidad. Tu esposa ha muerto y tú la amabas, la amabas muchísimo. Ahora te has quedado solo. No es sólo que tu amada haya muerto, sino que también algo en tu interior murió con ella porque mantenías con ella una íntima relación. Habíais interpenetrado vuestros seres, formabais parte el uno del otro, erais miembros el uno del otro. Ahora ha muerto. No sólo ha muerto alguien exteriormente; en tu interior algo de tu corazón también ha muerto. Dejarás de sentir muchos latidos, nunca volverás a estar tan vivo de nuevo. Puede que en esta situación el shock provoque un Despertar. Las desgracias no son siempre desgracias; a veces resultan ser bendiciones, grandes bendiciones. Y las bendiciones que tú crees que son bendiciones puede que no sean más que narcóticos, puede no ser más que drogas. Los hermosos sueños son drogas. Te ayudan a dormir. Puede que los llames tranquilizantes. El sufrimiento no siempre es sufrimiento. Dukka, la angustia, la agonía, puede convertirse en una puerta hacia el éxtasis. Deja que te lo diga, “Benditos son aquellos lo suficientemente desafortunados para conocer la angustia, benditos aquellos que están angustiados porque pueden ser Despertados”. Utiliza tu angustia como una fuerza para Despertarte porque cuando te sientes cómodo, tiendes a dormirte. Cuando estás incómodo, existe una mayor probabilidad de Despertar. Continúa siempre recordando que el mundo en el que vives es un fenómeno pasajero. Es como una gota de rocío en una hoja de hierba. En cualquier instante, se levanta la brisa y la gota se evapora y se pierde para siempre. El mundo es una gota de rocío en una hoja de hierba. Esto es lo que dijo Mahavira, “Una gota de rocío en una hoja de hierba”. En cualquier instante... en realidad estás ya desapareciendo, tú estás ya muriéndote. No morirás un día en un tiempo futuro. No trates de engañarte a ti mismo. Has estado muriéndote desde el mismo día en que naciste. Tu primer aliento lo diste entrando en la muerte. Has estado continuamente muriéndote. Puede que te lleve setenta años, ochenta años, cien años, morir completamente, pero estás muriendo a cada instante. La gota de rocío está desapareciendo. En cualquier momento habrá desaparecido por completo. Hace sólo unos días, estaba hablando de una santa mujer, Sahajo. Ella dice, “El mundo es como la última estrella del amanecer”—jagat taraiya bhor ki. Sigue observando. Hace sólo un instante estaba ahí y un momento después ya no está. La última estrella de la madrugada, desvaneciéndose, desvaneciéndose, desvaneciéndose por momentos. Recuerda que el mundo es un sueño. ¿Cuál es la definición de “sueño”? “Sueño” es aquello que existe pero que no dura para siempre. Un sueño no existía antes y no existirá después. Entre dos no-existencias, un fragmento de un instante... y parece real. “Una existencia entre dos no-existencias”... ésa es la definición de “sueño”. ¿Y cuál es la definición de “realidad”? Existencia, existencia, existencia. Pasado, presente, futuro. Existencia. El sueño no existe en el pasado, ni existe en el futuro. Sólo existe en el presente. ¿Cómo va a existir entre dos no-existencias? Es imposible. Y desengáñate. Debes de haberlo proyectado, ha de ser una proyección, la satisfacción de un deseo. No está aquí; la pantalla está vacía. La historia existe en tu interior; el proyector está oculto en tu mente y tú continúas proyectando. Vives en un sueño y para que exista un sueño tú has de estar dormido. Por esto te digo, “Estás dormido profundamente; puedo oírte roncar”. Cuando hablo de dormir, me refiero a ello metafísicamente. No me refiero al sueño corriente en el que te deslizas por la noche. Ése es un sueño con los ojos cerrados, y durante el día duermes con los ojos abiertos. Unos ojos abiertos o cerrados; ésa es la única diferencia entre tu día y tu noche. ¿Has observado nunca el hecho de que por la noche te olvidas completamente de tu vida durante el día? En realidad, por la mañana puede que recuerdes algo del sueño que tuviste, pero por la noche nunca recuerdas nada de tu vida durante el día; nada en absoluto. ¿Qué significa esto? Significa que incluso los sueños que tienes son un poco reales. Puedes recordarlos. Cuando te despiertas por la mañana puedes recordar los sueños de la noche durante unos segundos. Su realidad penetra en ti. Pero por la noche cuando te duermes, no te acuerdas ni siquiera durante unos segundos de tu vida de día, de quién eres—un presidente de un país, un primer ministro, un mendigo, o un don nadie. No recuerdas nada en absoluto. Incluso te olvidas de tu nombre. ¿Estás casado? ¿Eres un padre de familia? Te olvidas de todo. Rico o pobre, te olvidas de todo. Chuang Tse comenta que una vez soñó que se había convertido en mariposa. Por la mañana se encontró aturdido porque en su corazón surgió la sospecha de que si por la noche, en sueños, Chuang Tse podía convertirse en mariposa, la inversa era también posible: la mariposa podía estar soñando que se había convertido en Chuang Tse. Si Chuang Tse puede convertirse en una mariposa en sueños, ¿por qué una mariposa no puede convertirse en un Chuang Tse en su sueño? Todos los sueños—tanto si Chuang Tse sueña que se ha convertido en una mariposa, como si una mariposa sueña que se ha convertido en Chuang Tse—son sueños. Todo devenir es soñar; llegar a ser algo es en sí soñar. Cuando Despiertas, eres; el “llegar a ser” desaparece. Entonces no te conviertes en nada. Ni Chuang Tse se convierte en mariposa, ni la mariposa se transforma en un Chuang Tse. Cuando eres, inmediatamente te das cuenta que no existe ni Chuang Tse, ni mariposa. Solamente existe Dios, y Él no es ninguna de las dos cosas. Las trasciende.
...entonces empezó a caminar arriba y abajo por donde estaba aquél hombre, durante un buen rato. Finalmente le preguntó, “¿Quieres ser mi sirviente?”. “Me gustaría,”—le contestó el hombre—“pero ¿cuáles serían mis obligaciones?”. “Hacerme recordar”, le dijo el rabí Neftalí.
Te será difícil encontrar un hombre que pueda ayudarte a recordarte constantemente. Pero la historia es puramente simbólica, es una parábola. Puedes convertir a tu mente en el sirviente que te ayude a recordar. La mente puede convertirse en el vigilante. El otro día surgió una pregunta, “¿Puede ser utilizada la mente para el despertar espiritual?” Sí. Ha de ser utilizada. Puede ser utilizada y ha de ser utilizada. La mente se ha de convertir en el sirviente para ayudarte a recordar. Por lo general la mente se ha convertido en el amo y tú te has convertido en el sirviente. Si la mente se ha convertido en el amo y tú te has convertido en el sirviente, esto es el estado de sueño. Si la mente se convierte en el sirviente y tú te conviertes en el amo, entonces estás en camino de Despertar. Entonces la mente te ayuda a recordarte. ¿Qué es la meditación? La meditación es un esfuerzo para hacer que la mente te ayude a recordarte a ti mismo. La meditación es también una función de la mente, pero la relación que se establece es totalmente distinta. Tú eres el amo; la mente se convierte en el sirviente. Utilizas la mente como sirviente y la mente es hermosa. Deja que la mente se convierta en el amo y todo se estropeará. El hombre mundano vive en una situación desagradable. La mente es el amo y él es el sirviente. El sanyasin, el hombre del otro mundo, simplemente invierte la situación. Todo es lo mismo, pero se cambia el orden. Ahora la mente es el sirviente y él se convierte en el amo. Entonces emplea su mente para recordarse a sí mismo. Y llega un momento en el que no hay necesidad de que se le ayude a recordarse. Entonces el ser consciente se convierte en algo natural, en algo que fluye por sí mismo. Entonces puedes retirar la mente, entonces la mente puede ser relevada. De modo que hay tres estados: la mente como amo—el noventa y nueve por ciento de la gente está en este estado; luego la mente como sirviente—muy pocos, algunos, los buscadores, aquellos que están en el camino; y por fin, la mente cuando no funciona, cuando se ha retirado porque el estar despierto se ha vuelto natural. Es el estado de un Buda. Utiliza tu mente como sirviente y recuerda continuamente que la mente tendrá que retirarse algún día. Cuando la mente es retirada por completo, el mundo desaparece. Entonces no puedes regresar a mundo. Esto es lo que los hindúes denominan “Detener el ciclo de nacimientos y muertes”. Cuando uno ha Despertado por completo, esa consciencia no tiene ni nacimiento ni muerte. Es eterna. Utiliza la mente. Apóyate en la mente, deja que te sirva de escalón. Simplemente has de invertir el orden. Te contaré una historia. Sucedió que un hombre, un buscador, se encontró con un hombre por el camino, el cual le dijo, “Hay un pozo escondido en una cueva. Ve allí y plantéale una pregunta. Si preguntas con sinceridad, el pozo te responderá. Y esto es un milagro que sólo unos pocos grandes adeptos conocen”. El hombre se puso a buscar. Le fue difícil llegar al pozo, pero, de alguna manera, se las ingenió. Apoyado en el brocal, le preguntó, “¿Qué es la vida?” No surgió respuesta alguna. Sólo se escuchó el eco. Repitió su pregunta y el pozo le respondió, “¿Qué es la vida?” Pero el hombre era realmente sincero de modo que continuó. Se cuenta que durante tres días, día y noche, estuvo preguntando una y otra vez, “¿Qué es la vida?” Y el pozo solamente resonaba con su propia voz. Pero él no se dio por vencido; continuó. Si trabajas con la mente durante muchos días, durante muchos años, la mente no te dará la clave; simplemente te reverberará. Pero un buscador sincero continúa y continúa y continúa; no se cansa. Después de tres días se cuenta que el pozo se percató de que el hombre era sincero y de que no iba a desistir. De modo que el pozo le dijo, “De acuerdo, te diré lo que es la vida. Ve al pueblo más cercano. Visita las tres primeras tiendas y regresa y cuéntame”. El hombre se quedó asombrado porque ¿qué clase de respuesta era ésta? Pero, “De acuerdo, si el pozo lo dice, lo he de hacer...” Se fue a la ciudad y visitó las tres primeras tiendas, pero se quedó aún más atónito y asombrado. No había nada. En la primera tienda había unas cuantas personas trabajando con piezas de metal. Fue a la siguiente tienda. Allí había algunas personas más que estaban preparando unas cuerdas. Entró en la tercera tienda. Era la tienda de un carpintero y allí había gente que trabajaba la madera. Se dijo a sí mismo, “¿Es esto la vida?” Regresó al pozo y le dijo, “¿Qué quieres decir? Fui allí y las visité. Y esto es lo que te cuento, pero no veo la relación”. El pozo le dijo, “Ahora te he enseñado el camino. Recórrelo. Algún día descubrirás la clave. Te he mostrado el camino; ahora recórrelo”. El buscador se enfadó y dijo, “¡He sido engañado! ¿Qué he obtenido estando durante tres días seguidos preguntando a este pozo? ¿Que he ganado volcando tan sinceramente mi corazón ante este pozo? He sido engañado. No he ganado nada”. Frustrado, se alejó. Al cabo de muchos años de deambular, un día llegó cerca de un jardín. Era una noche de luna, una noche de luna llena y alguien estaba tocando un sitar. Se quedó embelesado. La magia funcionó. Como si fuera atraído por un imán, entró en el jardín. No pidió permiso. Se acercó hasta el que tocaba; aquel hombre se encontraba en profunda meditación, tocando el sitar. Se sentó allí y se puso a escuchar. A la luz de la luna observó al hombre, al instrumento. Nunca antes había visto un instrumento así. De repente, se dio cuenta que aquellos carpinteros estaban trabajando en objetos similares. Estaban preparando sitares. Y la gente que laboraba el metal... esas piezas también pertenecían al sitar. Y las cuerdas. De repente, como si las nubes hubieran desaparecido y hubiera descubierto algo, se puso a bailar. El músico se dio cuenta; dejó de tocar. Pero nadie podía detener la danza del buscador. El músico le preguntó,” ¿Qué sucede? ¿Qué te ha pasado?” El hombre le dijo, “He comprendido. La vida lo tiene todo. Sólo se requiere una nueva combinación. Miré en las tres tiendas. Todo estaba allí, pero no había sitar. Todo existía por separado. Se necesitaba ordenarlo; todo estaba en un caos. Todo estaba allí; todo lo que se necesitaba estaba allí. Solamente se requería una síntesis, una conexión... y entonces esa música tan hermosa empezaría a brotar. La vida lo tiene todo. Ahora he comprendido. Solamente se necesita una nueva ordenación”. Tienes todo lo que necesitas. Dios nunca envía a nadie al mundo como mendigo. Todo el mundo nace emperador, pero vive como un mendigo sin saber cómo disponer las cosas. La mente debe ser el sirviente; la consciencia debe ser el amo. Y entonces el instrumento queda montado y es posible una gran música. Y llega un momento en el que el instrumento no es en absoluto necesario. Se dice que cuando un músico alcanza la perfección, se deshace del sitar porque entonces es inútil, porque entonces su música interior ha surgido. El sitar exterior simplemente le ayudaba a ir hacia dentro. Siempre que un arquero es perfecto, tira el arco. Entonces no lo necesita. Siempre que surge la perfección, no depende de nada. Construye el sitar de tu vida y entonces serás capaz de retirar la mente por completo. Entonces habrás trascendido el círculo de nacimientos y muertes. Y eso es lo que es Dios. Eso es lo que esta hermosa historia te cuenta: “Hazme recordar”. No caigas de nuevo una y otra vez víctima de las antiguas pautas: la mente como amo y yo como sirviente. “Hazme recordar” que yo soy el amo.

EL VERDADERO SABIO, Osho


ARTISTA






Es el que embellece la vida, enriqueciendo la sensibilidad de los demás. Es un clarividente… capta antes que los otros, todo lo que le rodea y lo proyecta en el tiempo, llegando a mirar lo que ni siquiera vislumbran los ojos de los demás. Da forma, define concreta, expresa, en arte o en palabras, todo lo que lleva dentro el corazón humano, en una forma intangible, indeifinida, imprecisa, ¡como si nos enseñara de cuerpo entero, con toda claridad, aquel mundo interior que nos parecía inexpresable! Artista es el que de un modo natural encuentra la belleza…y se conmueve lo mismo con el huracán que con la sonrisa de un niño, lo mismo en el dolor que en la caida de la tarde. Artista es el que sabe mirar por dentro y lo puede manifestar por fuera. Artista es el que vibra y arrastra para que vibren con él, es el que despierta sentimientos y teje ilusiones…y da en el blanco de nuestras inquietudes y nuestras angustias. Es el que adivina, intuye y, sin estudiar, sabe; sin saber, descubre. Trae sueños de la cumbre y se los regala al hombre. Y con la chispa de la luz dada por Dios, puede orientar e iluminar un camino que parecía hecho de sombras. Artista es un hombre que nació “escogido”, y que, pese a sus debilidades humanas, despierta siempre admiración. Artista es el que en el concierto del mundo oye siempre una nota nueva, en los caminos de la vida tropieza con facetas distintas y llega con mano maestra a los repliegues y aristas más recónditos del alma humana. El artista es un individuo, pero que recoge en su corazón un poco del dolor de todo el mundo, lleva en sus pupilas un poco del paisaje de todos los países… y su pensamiento lo dilata, lo pulveriza y lo riega por toda la tierra. El artista es un hombre que ha dejado huellas de su paso por la tierra, y huellas de sus sueños por el cielo… El artista es un hombre como todos los hombres, ¡pero posee una chispa de la divinidad! Z. B DE ARGAMASILLA

MAGIA Y MILAGROS





El Diccionario de inglés de Oxford define así la palabra milagro: "Un maravillosos suceso que ocurre en la experiencia humana, que no puede haber sido efectuado por el poder humano y por la operación de un agente natural y por lo tanto debe ser atribuido a la intervención especial de la deidad o de algún ser sobrenatural".Si ponemos atención a este tipo de definiciones, prácticamente nos está diciendo que un milagro ¡es imposible! Podríamos pensar que están fuera de nuestro alcance o que hace falta ser muy "evolucionado" para tener contacto con algún milagro en nuestra vida.La realidad es totalmente distinta, nuestra vida, está formado por pequeños y grandes milagros, cotidianos, simples ó trascendentes. ¿Que nos hace falta para darnos cuenta? ¡Abrir el corazón!.No es verdad que solamente lo que no puede comprobar la ciencia, es producto de alguna deidad o se le puede considerar milagro, la vida misma, o el funcionameinto de nuestro cuerpo, puede ser interpretado por la ciencia, y es de los milagros más grandes.Cuando nos abrimos a los milagros nos estamos conectando al Reino Angélico, porque ellos, trabajan continuamente con ellos.Cuando nos atrevemos a cambiar nuestras creencias y nuestra conciencia, en ese momento estamos cambiando una vida rutinaria, por una llena de milagros. Esto es un cambio de conciencia.Cuando aprendemos a tomar decisiones acertadas, estamos cambiando nuestra conciencia y estamos siendo parte del milagro. Nuestros ángeles iluminan nuestro camino guiándonos hacia el camino que nos hará feliz, pero si no estamos abiertos a recibir esa ayuda, no tendremos la capacidad de verlo. Las oportunidades pasarán a nuestro lado y nunca nos daremos cuenta de ello, Hasta que pase el tiempo y tal vez pensemos "Aquella oferta de trabajo, pudo haber sido el negocio de mi vida" o "Aquella chica pudo haber sido el amor de mi vida" ¡pero ya es demasiado tarde para tomar alguna de estas decisiones!.Es importante empezar a crear conciencia de que los milagros existen para todos, y que no están aislados, continuamente se nos presentan, y continuamente están provocando cambios en nuestra vida interna y externa. Están en las cosas triviales como una sonrisa o la lluvia, o son tremendamente notorios ¡como ganarse la lotería!.Los milagros están a tu alrededor, dentro y fuera de ti mismo, solo tienes que tomarlos.Cambiando la AtenciónMuchas veces cuando tenemos un problema, nos centramos totalmente enese problema más que centrarnos en las soluciones. Si tomamos en cuenta que nuestra mente atrae todo lo que "piensa", si pensamos en problemas, en deudas, en fracasos... en nuestra vida solamente tendremos eso. Pero en cambio se tratamos de ver desde un panorama más amplio, si tratamos de ensanchar nuestra visión, nos daremos cuenta que siempre hay puertas abiertas a cualquier problema, y si nos concentramos en las soluciones que tenemos, ¡vendrán esas soluciones llevándose el problema!.Esto provoca que no estemos por periodos prolongados dentro de situaciones desgastantes y cansadas, que lejos de ayudarnos nos hunden más, al concentrarnos en el positivo, nos recargamos de energía, ampliamos nuestra visión, no nos presionamos inútilmente y esto hace que de manera natural, podamos encontrar la solución más apropiadapara nuestro problema y para nosotros mismos.La ImaginaciónTrata de que tu vida sea creativa, desempeñes el trabajo que sea, siempre hay que hacerlo con creatividad, siempre hay momento para ello, La creatividad y la imaginación son puente hacia los ángeles, los mejores inventos, las mejores composiciones, la mejor pintura, fueron dictados por los ángeles, por eso, hay ocasiones en que aunque una persona no sepa nada de "x" tema, de la noche a la mañana puede crear una obra de arte o el invento más revolucionario, ejemplos de ello hay muchos en el mundo, Henry Ford (El creador del Automóvil, ¡que no sabía nada de motores!),Beethoven (Que aún sordo componía),Jose Alfredo Jiménez (Componía sin tocar ningún instrumento). Todos ellos fueron personas que nunca frenaron su imaginación, no son gente "que pisa tierra" son personas que creen, en lo que para muchos, es imposible creer, y son prueba de que los milagros existen.AfirmacionesSiempre tomo las elecciones que son tomadas por los ángeles.Elijo los milagros de libre albedrío y de una acción positiva.Cambio mi mente para cambiar mi destino. Mi mente está llena de milagros.Experimento los cambios de conciencia milagrosos.Escojo ver los milagros en cada aspecto de mi vida.InvocacionesPido volverme uno con la naturaleza milagrosa del universo.Pido ser bendecido con la abundancia de milagros de los ángeles.Estoy disponible para los milagros de transformación en todos los aspectos de mi vida.Les agradezco a mis ángeles los milagros que me traen y celebro mi habilidad para hacer cambios milagrosos del corazón y la mente.Pido hacer una diferencia milagrosa, dondequiera que vaya.EjercicioHas una lista de todos los milagros que quieras ver en tu vida, no omitas ni uno por simple que éste te parezca.A cada artículo de tu lista, anteponle la siguiente oración:"Ahora atraigo el milagro de..."Por ejemplo:Ahora atraigo el milagro de un incremento substancioso en mi ingreso económico.Ahora atraigo el milagro de un cuerpo saludable.Ahora atraigo el milagro de una relación amorosa armoniosa y romántica con un hombre/mujer maravilloso.Termina este ejercicio repitiendo la afirmación:"Yo soy un imán de los milagros"Practica este ejercicio enfrente de un espejo, hazlo diario, y pon atención a los acontecimientos que vayan ocurriendo, si sientes que "estás inspirado" para emprender algo nuevo, hazlo, si hay que tomar alguna desición, tómala, en fin, tus ángeles estarán muy activos abriendo oportunidades y caminos, tu trabajo será distinguir los nuevos milagros, que ya empezarán a formar parte de tu vida."Es duro fracasar en algo, pero es mucho peor no haberlo intentado."
DESCONOZCO SU AUTOR

LLAMEN LO INVISIBLE COMO SI FUERA VISIBLE






Llamen lo invisible como si fuera visible Las palabras son como semillas, tienen un ilimitado poder creativo. Cuando hablamos, le estamos dando vida a lo que estamos diciendo, plantamos una semilla. Vamos a obtener exactamente lo que estamos diciendo. Estamos aquí hoy debido a las palabras que hemos dicho en el pasado. Todas nuestras palabras se convertirán en una profecía auto-realizable. Escuchen lo que dicen acerca de ustedes mismos. Los pensamientos negativos no necesitan convertirse en palabras negativas. En el momento en que dicen algo categórico, toma un significado totalmente nuevo y una energía totalmente nueva. Si no les gusta lo que están experimentando, comiencen a cambiar sus palabras. Profetizamos el futuro por las palabras que decimos en el ahora. Nuestras palabras son una profecía auto-realizada. No planten semillas negativas. No utilicen sus palabras para describir su situación negativa. Usen sus palabras para cambiar su situación negativa. Pueden cancelar los planes mejor trazados del Universo con sus propias cavilaciones negativas. Sus palabras van a dar luz exactamente a lo que están expresando. Es mejor no decir nada que decir algo negativo. Las palabras negativas cancelan las bondades de Dios para ustedes, están maldiciendo su futuro y su vida con sus palabras negativas. Pueden usar sus palabras para maldecir su vida o las pueden utilizar para bendecir su vida. Expresen palabras de Fe, declaren las bondades de Dios en su vida y corazón. Cambien la atmósfera y la energía de todos los lugares a los que van. Llamen a lo bueno, llamen a la luz, llamen al amor y llamen a la curación. No hablen de problemas, hablen de soluciones. No somos reporteros de nuestra vida, somos los pronosticadores de nuestra vida. Dejen de permitirle al yo inferior que los rebaje y comiencen a hablarle al yo inferior para elevarlo. Llamen a lo invisible como si ya fuese visible. Llamen a lo que desean, llámenlo con palabras llenas de fe, llámenlo con amor. Cambien su mundo al cambiar sus palabras. La muerte la vida está en el poder de su lengua. Están dando a luz o están destruyendo. Las circunstancias se alinean con cada palabra que dicen sus palabras son una profecía auto-realizada. Ustedes son el creador de sus propias circunstancias. Sin importar lo que hayan creado con sus palabras, pueden cambiarlo con nuevas palabras. Nosotros solos determinamos la rapidez con la que pasa la agitación. Hay futuros innumerables que existen al mismo tiempo. Nuestro propio comportamiento determina en qué universo ingresaremos. La profecía está viendo y sembrando el futuro en nuestras acciones presentes. Autor: Despertar Cuántico del mes de Agosto 2007 Gillian MacBeth-Louthan PO box 217 Dandridge, Tennessee 37725-0217 www.thequantumawakening.com Traducción: Susana Peralta Sitio oficial de El Despertar Cuántico en español www.manantialcaduceo.com ar/libros.htm

sábado, 27 de octubre de 2007

SEÑALES EMOCIONALES






Cuánto más fácil sería si tuviéramos un mapa de caminos que nos indicara qué esquinas doblar, que decisiones tomar, qué cosas es necesario aprender.
Si cada persona viniera con un “manual de nuevo producto” y un “número 800” para llamar cuando tuviera dificultades, podríamos saber cuándo desempeñarnos a nuestro máximo potencial.
De hecho, todas las personas vienen con tal “sistema de señales”. En cada persona, las emociones actúan como “señales”, que le dicen la información que necesita saber, en un momento determinado, para hacer cambios y para saber qué acción emprender.
Por desgracia, para cuando la mayoría de las personas alcanzan la edad adulta, ya perdieron la capacidad de utilizar sus emociones.
Por ejemplo, se puede obligar a un niño a decir “lo siento”, además de golpearte, castigarlo, avergonzarlo o darle un sermón. Así se aprende a mentir sobre los verdaderos sentimientos. Si los niños aprenden que sus verdaderos sentimientos no son aceptables y no deben compartirlos, practicarán ignorarlos o negar los verdaderos sentimientos.
Así, el “sistema de señales” para navegar nuestra vida se liquida repetidamente, hasta que se piensa que deja de existir.
Cuando se pierde el sistema de señales, se tiende a la violencia, a las relaciones dañadas y a las adicciones. Para vivir con plenitud y eficacia es necesario descubrir de nuevo las emociones, leer y dirigirse a las señales que ofrecen.
Las emociones subyacen en todo. Un vendedor que se siente positivo y entusiasta vende más; los empleados que desean hacer cambios aceptan los nuevos procedimientos mejor que aquellos que se consideran víctimas.
Cambiar la base para vivir la vida, de una estrictamente intelectual a otra emocional, hacia una forma de vida a largo plazo que equilibre el intelecto y la emoción, requiere el mismo tipo de tiempo y deseo que cambiar a una nueva tecnología empresarial.
Para hacer tal cambio, es necesario comprender la naturaleza de la emoción. Las emociones son las formas que toma la energía psicológica interna de cada persona. Por que la propia energía personal toma la forma de ira, lástima o celos en lugar de entusiasmo, poder personal o creatividad tiene mucho que ver con lo que se aprendió cuando era niño.
Al actuar como señal, cada emoción brinda un mensaje distinto: el miedo dice “cuidado”, el amor dice “acércate más, los celos dicen “alguien tiene lago que no puedo tener”, la ira dice: “las cosas no son como debieran” y la culpa dice “estoy furioso y no tengo derecho a estarlo”.
Conocer la señal de cada emoción permite a las personas utilizar tal emoción para su propio beneficio.
Por ejemplo, si alguien siente celos cuando su compañero es promovido a vicepresidente, podría utilizar ese sentimiento como una señal para el crecimiento, moviéndose para crear las condiciones para su propia promoción.
O, si alguien encuentra una persona cuya actitud le enfurece, podría hablar con ella y pedirle consideración y una acción alterna.
La excelencia y la alta autoestima van de la mano. Las personas inteligentes desde el punto de vista emocional abordan de manera automática la honestidad, tienen integridad, actúan con responsabilidad y espontaneidad.
Al incorporar estos bloques de construcción de la autoestima en la vida cotidiana, abundan la excelencia y la alegría.
Autora: Ilene L. Dillon

COMUNICACION Y SENTIMIENTOS














Somos ante todo seres sociales.
Por mucho que queramos mantenernos al margen, estamos rodeados de personas, que sienten, piensan y actúan en función de unos valores y creencias muy diferentes o similares a las nuestras.
Por esto, las relaciones con los demás a veces no son sencillas.
Por muy bien que conozcamos al otro, siempre hay algo que nos sorprende, algo que nos desmonta los esquemas que teníamos sobre él.
Ser diferentes es enriquecedor, pero a veces también resulta confuso.
Depositamos en los demás parte de nosotros mismos esperando que ellos nos respondan con la misma buena intención que nosotros tenemos, pero muchas de las veces no sucede así.
El amigo nos traiciona y eso nos hace sentir mal. Entonces recurrimos a expresiones como estas, tratando de explicarnos lo sucedido:
*Es que hubieron malentendidos
*No nos entendíamos
*Nunca fue sincero conmigo
*Es un hipócrita o sólo piensa en él.
En el fondo de todas estas autoexplicaciones que nos damos existe UN PROBLEMA DE COMUNICACION.
...Aprendemos a tener miedo a unas cosas y a otras no, a pensar de una forma determinada, a tener unos gustos, unas preferencias, y también a sentir y expresar nuestros sentimientos.
Hay diferencias de género en el modo en que los hombres y mujeres expresan sus sentimientos, y es que hay distintas pautas de educación ya desde niños.
En general a los niños, se les enseña a reprimir sus emociones. Ej: No llores, eso es cosa de niñas.
Sin embargo, a la niña se le refuerza para que exprese sus emociones. Ej: venga, no llores o pobrecita mía.
Tanto la atención desmesurada como la represión o castigo, son contraproducentes.
Es muy importante -volcarse- en la comunicación, en el sentido de que también el otro tiene derecho a conocer cómo nos sentimos y participar de nuestras emociones.
Hay que aprender a comunicar sentimientos, ello nos permite establecer un diálogo de verdadera profundidad.
Cómo es lógico, estoy hablando de relaciones en que los afectos y emociones tienen un lugar primordial. Ej.: pareja, hijos, amigos.
PARA COMUNICAR NUESTROS SENTIMIENTOS:
*DESCUBRIR TUS SENTIMIENTOS.
Antes de expresar algo, es necesario saber lo que se quiere decir.
Hay que reflexionar y prestar atención a lo que sucede en nuestro interior, se trata simplemente de SENTIR.
Los sentimientos son sensaciones, incluso molestias, algo que nos oprime o nos llena de energía.
Por eso a la hora de expresar sentimientos recurrimos a palabras como alegre, triste, enfadado...
Pero estas palabras no explican, sólo definen un estado.
Luego viene la reflexión, el intentar averiguar por qué nos encontramos así y no de otro modo.
Lo más importante es DESCUBRIR EL SENTIMIENTO.
Cuando se tiene conciencia de lo que se siente lo que estamos haciendo es evitar la angustia. Ej: estoy muy cansada todos los días, apenas como, pero no sé en realidad qué me pasa. Voy al médico y me diagnóstica anemia, el simple hecho de escuchar el diagnóstico me ayuda a poner en marcha una serie de recursos: tomo hierro en ampollas, como hígado, chocolate... y todo aquello que sé que me va a hacer mejorar.
Lo mismo pasa con los sentimientos, cada emoción tiene un tratamiento propio, pero ¿cómo saber qué hacer si no sabemos qué nos ocurre?
ESCUCHAR LOS SENTIMIENTOS, NECESIDADES Y OPINIONES DE LOS DEMAS.
Cuando escuchamos, nos convertimos en personas disponibles, en alguien digno de confianza para el otro.
Si escucho de modo empático, la persona que está hablando conmigo se siente aceptada y buscará con frecuencia mi compañía, porque a todos nos gusta ser escuchados. Si yo escucho, aumenta la probabilidad de que esa persona me escuche, que muestre interés por mis inquietudes y necesidades.
PAUTAS PARA UNA ESCUCHA ACTIVA:
***NO interrumpas a tu interlocutor, déjale que acabe, marca un ritmo en la conversación para que ni él ni tú la abarqueis por completo. Cuando te OBSERVES hablando demasiado, concédele la palabra al otro y escúchale.
***Lenguaje No-Verbal (es el lenguaje del cuerpo). Escuchar también tiene un lenguaje no-verbal. La mirada es muy importante, mira a la persona con quién estés hablando, no hace falta que te fijes en sus ojos, pero sí en su cara. Demuestra que le estás escuchando asintiendo con la cabeza de vez en cuando, sonriendo...
***Resume y aclara tus dudas. Para evitar malinterpretaciones, no dudes en PEDIR ACLARACIONES o utilizar expresiones como:
...Lo que tú quieres decir es que...de ese modo podrás averiguar si estás entendiendo adecuadamente el mensaje.
***Expresa tus deseos de entender al otro. A veces y más de una vez, la persona con la que estamos hablando nos dice que nole entendemos; cuando nos dice esto, no nos podemos quedar ahí. Es preciso buscar una solución que nos permita entender al otro. Entonces debes decirle: ...Es posible que no te entienda, pero deseo poder hacerlo...
Si nos metemos en la dinámica, de tú no me entiendes y tú no te explicas, difícilmente podremos establecer un diálogo.
CÓMO ENFRENTARSE AL ENFADO DE LOS DEMÁS.
Cuando en una relación uno de los miembros está enfadado, es necesario abrirse al entendimiento. Quizá el otro se sienta tal mal que necesite una atención especial, y no nos queda más remedio que ser nosotros los que demos ese paso para volver a establecer la concordia.
Si lo hacemos de forma correcta, nuestro interlocutor también APRENDERA A RESOLVER situaciones parecidas, a tratarnos cuando seamos nosotros los que estemos enfadados.
NO DUDES EN COMUNICAR QUE QUIERES AYUDAR, con expresiones como estas:
-Cuéntamelo
-¿Te gustaría hablar de ello?
-Me gustaría ayudarte y no sé cómo hacerlo...
Quizás el otro quiera comunicarse, pero se encuentra tan confundido que no sabe cómo hacerlo. Es fundamental:
- TENER PACIENCIA... Es cuestión de tiempo. Siéntate a su lado y espera un poco.
- MUESTRA TU EMPATÍA Y COMPRENSIÓN... Ponte en su lugar y ayúdale a exteriorizar lo que lleva dentro.
- EVITA RIDICULARIZAR... La persona necesita comprensión, no le recordemos lo débil que es. El buen humor puede ayudarla, pero NO LA IRONÍA.
- ESTAR AHÍ... A lo mejor no puede hablar en ese momento, pero le indicaremos que estaremos allí para cuando nos necesite.
DISCUTIR DE FORMA ADECUADA
Cuando dos están hablando y utilizan para ello gritos y ademanes que demuestran una total falta de acuerdo, están discutiendo. Pero DISCUTIR ES INTERCAMBIAR OPINIONES, A PARTIR DE LAS CUALES LLEGAR A UN ACUERDO.
Discutir también tiene sus normas y es una HABILIDAD QUE SE APRENDE.
La discusión es una eficaz herramienta para establecer ACUERDOS, para CAMBIAR EL COMPORTAMIENTO DEL OTRO/OS y también el NUESTRO.
Cuando conocemos la opinión de los demás, ésta nos puede hacer cambiar.
OBJETIVO DE UNA DISCUSION
Es intentar arreglar una situación conflictiva. No hablo de discusiones sobre preferencias o gustos, ya que en éstas cada uno expone su opinión y tenemos que aceptar al otro, porque por muchos argumentos que tengamos, cada cuál tiene sus ideas.
Me refiero a esas discusiones que surgen en la convivencia, en el encuentro diario, y que están provocadas por pequeños detalles o grandes problemas que surgen en la relación.
Ejem: La discusión puede empezar por la mañana, porque la noche anterior olvidamos bajar la basura.
Las NORMAS para enfrentarse a esta situación son las siguientes:
-MANTEN LA CALMA
No tiene sentido que te dispares por un suceso así, ni por muchos otros, aunque te parezcan realmente importantes. Acepta que nada podemos hacer para cambiar el pasado, pero sí puedes actuar para que el presente sea lo más agradable posible.
-NO DEJES QUE SE ACUMULE LA TENSION
Cuando veas algo que no te gusta o tú crees que está mal COMUNICALO. No esperes a que la gota colme el vaso, VE RESOLVIENDO SITUACIONES CONFORME SE VAYAN PRESENTANDO.
Si hay algo que te molesta, DILO y si no vas a decirlo OLVÍDALO.
Pero no te guardes nada que te cree malestar sin comunicarlo, pues llega un momento que esto se vuelve contra ti. Por eje. alguien ha cometido un error y lo guardamos hasta que ya es irremediable para echárselo en cara.
Esta actitud es poco constructiva entre adultos y conviene revisarlas antes de iniciar discusiones que se basan en el rencor y el orgullo.
-NO DISCUTAS SIEMPRE SOBRE LO MISMO
Si nos centramos con frecuencia en el mismo tema, siempre utilizamos los mismos argumentos sin aportar nada nuevo. Cada una de las partes se cierra en un único y propio argumento, sin barajar alternativas ni siquiera plantear soluciones.
-CENTRATE EN EL PROBLEMA
Una dificultad que aparece cuando se discute, es que, entran en juego sentimientos que nos hacen revivir sensaciones pasadas, trayendo a colación acontecimientos por los cuales hemos discutido en alguna otra ocasión. Por ejem: cuando empezamos a sacar "los trapos sucios". Cuando esto hacemos empezamos a saltar de un tema a otro, olvidando el tema central de la discusión.
-NO TE CONVIERTAS EN MÁRTIR
Expresiones como:
...Yo siempre tengo que ceder...
...Tú nunca haces nada por mí...
Son expresiones que agravan la discusión y la gota que colma el vaso, que nos hace terminar en un llanto desconsolado o con un portazo.
En toda relación hay RENUNCIAS Y CONCESIONES.
Si existe un proyecto común, unos lazos afectivos que unen, sus miembros tendrán que poner de su parte, para que nadie sienta que en el reparto de concesiones sale perjudicado.
-CONTROLA TUS EMOCIONES
Respira profundamente y si percibes que tu activación va subiendo cada vez más, piensa en algo agradable para poder controlarlo y así comunícate con calma y serenidad...
Tal vez, ahora no sea un buen momento para discutir, TRANSMÍTESELO A TU INTERLOCUTOR y buscad el momento en el que ambos esteís más calmados para hablar del tema.
-NO VAYAS A LA DISCUSIÓN CON LA INTENCIÓN DE HACER DAÑO AL OTRO
Cuida tus palabras, tu tono de voz, tu cuerpo... Si estás discutiendo, es muy posible que esa persona sea MUY IMPORTANTE PARA TI, no permitas que tu comportamiento le haga daño.
-LLEGAD A COMPROMISOS EN LOS QUE QUEDE BIEN DEFINIDO QUÉ ES LO QUE VA A HACER CADA UNO
Un problema os pertenece a los dos, y si quereis solucionarlo será necesaria vuestra intervención conjunta y comprometida.
Autor: Paulo Coehlo




ANTES DE SACAR CONCLUSIONES






Una chica estaba esperando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto. Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también un paquete con galletas. Se sentó enuna sala del aeropuerto para poder descansar y leer en paz.
Asiento de por medio se sentó un hombre que abrió una revista y empezó a leer. Entre ellos quedaron las galletas. Cuando ella cogió la primera, el hombre también tomó una.Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Solo pensó: "¡Qué descarado; si yo fuera más valiente,hasta le daría una bofetada para que nunca lo olvide!".
Cada vez que ella cogia una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello le indignabatanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar. Cuando quedaba solo una galleta,pensó: "¿qué hará ahora este aprovechado?".
Entonces, el hombre partió la última galleta y dejó media para ella. ¡Ah no!. ¡Aquello le pareciódemasiado!. Se puso a resoplar de rabia. Cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sector del embarque. Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa,allí estaba su paquete de galletas... intacto, cerrado.
¡Sintió tanta vergüenza!. Sólo entonces se dio cuenta de lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolso!. El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado. Y ya no estaba a tiempo ni tenia posibilidades para dar explicar o pedir disculpas. Pero sí pararazonar: ¿cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor? ¿cuántascosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?.
Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan: Una piedra, después de haber sido lanzada;Una palabra, después de haberla dicho;Una oportunidad, después de haberla perdido;El tiempo, después de haber pasado.
desconozco su autor

viernes, 26 de octubre de 2007

EL DOLOR ES UN MAESTRO














El dolor en sí mismo no es un mal que tengamos que evitar a toda costa.El dolor es un maestro que nos puede enseñarmuchas cosas. El dolor nos instruye, nos dice que cambiemos, que dejemos de hacer una cosa y emprendamos otra, que dejemos de pensar en cierta forma y empecemos a pensar en forma diferente.
Y cuando nos negamos a escuchar al dolor y a sus enseñanzas, lo único que nos queda es convertirnos en escapistas. Efectivamente, lo que decimos es: no voy a escuchar, no voy a aprender, no voy a cambiar.
Las personas abiertas y que van creciendo no toman a regañadientes la pedagogía del dolor y buscan el cambio. Intentan respuestas y correcciones adecuadas.
Los otros no escuchan las enseñanzas del dolor. Se contentan con establecerse y vivir con el 10 % de su potencial humano. Se contentan con morir, sin haber realmente vivido.
Mediante las verdaderas y permanentes relaciones del amor, podemos recobrar la aceptación de nosotros mismos, la realización de lo que valemos. Si poseemos estas dos cualidades, todo lo demás se irá desplazando en dirección del crecimiento, por el sendero de la paz.
Cuando faltan el amor y el sentido del valor personal, lo único que queda es una existencia parcial. Y así solo podremos lograr una fracción de lo que pudimos haber logrado y sido.
La Gloria de Dios que consiste en que la persona viva plenamente, habrá quedado recortada.
Autor: J. Powell




¿ QUE ES LO QUE TE HACE FELIZ ?






Para empezar, permíteme que te diga algo: ¿qué es lo que hace feliz a una vaca? Entiendo un poco de vacas y puedo asegurarte una cosa, una vaca es totalmente feliz cuando actúa como una vaca. ¿Cómo es feliz un caimán? Siendo un caimán. Podrías ponerle un collar de diamantes en el cuello, pintarle los labios, atarle a una silla muy cara y decirle: “¡Qué guapo estás!”; pero al caimán todo eso le daría igual. Lo único que él quiere es ser un caimán, hacer lo que hacen los caimanes, sea lo que sea. Lo que le hace feliz a un gato es ser un gato. Lo que hace feliz a un perro es ser un perro. Así pues, ¿qué es lo que hace feliz a un ser humano?
La pregunta es: “¿Qué es lo que te hace feliz a ti?” Antes de responder, ten una cosa presente, el caimán no depende de ninguna otra cosa para ser feliz, le basta con ser él mismo. Al gato le basta con ser un gato.
El día en que tu felicidad dependiera de alguien o de algo sería un día triste. Si eso ocurriera, te verías en un aprieto. Entonces tu vida estaría dedicada no a disfrutar de la felicidad, sino a procurar tener cerca a esa persona o a mantener esa situación que te hace feliz.
La gente se pregunta: “¿Qué hacemos en este mundo?”. Intentamos preservar lo que creemos que es bueno, lo que nos gusta. Todo el mundo está ocupado intentando hacer eso. Nadie disfruta de sí mismo porque disfrutar ya no es lo importante; lo que importa ahora es asegurarse de que las circunstancias y las personas que nos gustan permanezcan a nuestro lado.
¿Acaso la verdadera alegría puede depender de otra persona? ¿Se trata de una realidad dura o dulce? Para quienes la han sentido, la verdadera alegría es la más dulce de las realidades. Es una realidad que dice: “Existo. Estoy vivo. Se me está dando el regalo más bello, la riqueza más increíble que es este aliento, y yo soy consciente. Tengo conciencia. No solo tengo el anhelo de ser feliz, también tengo la fuente de la felicidad dentro de mí”. Ambas cosas. Tanto el anhelo de estar en paz como la fuente de paz que tienes dentro, ambas cosas son importantes. Muchas personas me hacen preguntas sobre la paz: “¿Dónde está? ¿Cómo podemos alcanzarla?”.
Yo les digo: “El problema no es la paz. La paz esta dentro de ti. Eso lo sé y, de hecho, tú también lo sabes. La paz no es el problema; el problema es el anhelo”. Si te encuentras en medio de una huerta rodeado de tomates, berenjenas, naranjas, y duraznos, el problema no es la comida, sino el hambre. La paz es innata. La cuestión es tu deseo de paz.
¿Cómo puedo depender de mí mismo si ni siquiera sé quién soy? ¿Quién soy? Un caimán sabe lo que significa ser un caimán. Un gato sabe lo que es ser gato. El perro sabe: “Soy un perro”. Pero el ser humano, que tiene el mayor cerebro en relación al cuerpo, que tiene el mando sobre la tierra y la superficie del océano, se pregunta: “¿Por qué estoy aquí? ¿Qué es lo que hago aquí? ¿Quién soy?”.
Quizá sería más feliz si simplemente pudiera ser yo, si al menos supiera quién soy. Las cosas han cambiado y siguen cambiando en tu vida. Ha habido cosas no muy buenas, que pasaron; y ha habido cosas estupendas, que también pasaron. Unas y otras, indiscriminadamente, han ido quedándose atrás. Lo único que ha permanecido constante es el deseo de sentirte satisfecho.
Cuando me siento satisfecho, el deseo de sentirme satisfecho crece aún más. Es como con el amor: si no amas, no hay amor; cuando amas, vas amando cada vez más y más.
Mucha gente piensa que el objetivo de la vida es estar satisfecho para así dejar de tener el deseo de estarlo. Ése sería un día triste. Cuando te enamoras de alguien, no te enamoras para poder dejar de amar, ¿o sí? Te enamoras para poder amar aún más. Eso es lo que ha permanecido constante.
Puedes disfrutar de tu vida de verdad. Te ofrezco la posibilidad de conocerte para que puedas ser tú. Si no te conoces, no puedes ser tú, y si no puedes ser tú, no puedes ser feliz —como el gato, el cocodrilo y la vaca—. Es importante que te conozcas para ser todo lo feliz que puedes ser. Es así de simple.
Descubre quién eres para poder ser quien eres. Cuando sea, donde sea, incluso en los momentos difíciles, sé quien eres para poder ser feliz, para estar satisfecho, para encontrar la paz. Sí, tienes muchas cosas importantes que hacer, muchas. Pon ésta en primer lugar y todo lo demás encajará en su sitio.
Prem Rawat-Maharaji

jueves, 25 de octubre de 2007

EN MI JARDIN


Dando un paseo por la naturaleza puedo tomar distancia de las tensiones del trabajo y los asuntos cotidianos de los hombres. En un recoleto ambiente de paz y belleza, contemplo y escucho con realzada apreciación lo que llega a mi vista, a mi oído. Un paseo espiritual por mi propio jardín interior de oración puede ser aún más útil, pues me permite oír y captar la Palabra de Dios, la guía espiritual que necesito. En mi jardín interior florecen ideas divinas a la espera de que yo las coseche. Atraigo las ideas que rendirán resultados positivos y prácticos mediante mi fiel aplicación. Por muy ocupado que esté, siempre puedo tomarme tiempo para entrar en el jardín de la oración. Es allí donde reclamo mi herencia divina y recojo los frutos del espíritu. En el jardín de la oración Dios enriquece mi alma con nuevo entendimiento.


desconozco su autor

EL AMOR INCODICIONAL VE EL DIAMANTE EN BRUTO


El amor incondicional ve el diamante en bruto. Está dispuesto a excavar en busca de piedras preciosas y a extraerlas de la tierra. Con ternura les lima los bordes ásperos, las pule y las abrillanta para que su hermosura sea manifiesta ante todos. Excavar en busca de piedras preciosas toma tiempo. Requiere paciencia. Para extraer esa gema rutilante de las profundidades de la tierra hace falta mucha fe y amor incondicional. Mi amor es incondicional. Amo a los mal parecidos. Amo a quienes resultan difíciles de amar. Amo a los apesadumbrados y solitarios. Amo a quienes bregan por seguir adelante, a quienes están perdidos y sumidos en la confusión. Mi amor incondicional se vierte una y otra vez, sin esperar nada a cambio. Mi amor es sin parcialidad. Yo no digo: "Este no me corresponde, no reacciona, total que lo doy por perdido". Mi amor es incondicional. Yo sigo creyendo. Nunca pierdo las esperanzas. Mi amor es longánimo e infalible. Mi amor incondicional no conoce límites ni frena ante nada. Llega a cualquier extremo, sufre cualquier agonía, atraviesa cualquier tempestad para amar y conducir a la victoria a un alma perdida, solitaria y maltrecha.

desconozco su autor

miércoles, 24 de octubre de 2007

EL TRABAJO INTERIOR














El trabajo principal de todo ser humano es el trabajo interior. Haz cada dia algo significativo para ahondar en ti mismo.Para tener mas de la vida que verdaderamente deseas, primero debes ser mas de lo que verdaderamente eres. Considera que tu vida es una fantastica escuela de crecimiento.Cada cosa que experimentas, tanto las buenas como las dificiles, ha llegado a ti para enseñarte una leccion que necesitas aprender en ese periodo particular de tu evolucion como persona.Comprende esta verdad y no dejes de preguntarte qué oportunidad de crecimiento personal representa una determinada persona o situacion.Esto es una gran fuente de paz interior.Sé fiel a ti mismo. La mejor vida es la vida auténtica.Nunca te traiciones.Quitate la mascara social y ten el coraje personal de presentarte al mundo tal como eres. El mundo se enriquecer?.Recuerda que cosechamos lo que proyectamos.Nuestra vida exterior silo es una imagen que refleja nuestra vida interior.Vierte luz en tu costado oscuro.Sé consciente de las suposiciones falsas, de las creencias limitadoras y de los miedos que te impiden crecer.Y cambiaras tu mundo exterior.No vemos el mundo como es, sino como somos nosotros.Sabes que la verdad, en cualquier circunstancia, esta filtrada por tu vital personal, por tu contexto personal.Limpia los cristales y limpiaras tu vida.Y veras entonces la verdad. Vive en el corazon.Su sabiduria nunca miente.Sigue los silenciosos impulsos del corazon y te encaminaron en la direccion de tu destino. Mantente en la curiosidad acerca de la vida.Si entregas el control, crearas un espacio para que entren las posibilidades y fluyan los tesoros.Cuidate.Haz cada dia algo que te alimente la mente, el cuerpo y el espiritu.Son actos esenciales de respeto y de amor por uno mismo.Construye conexiones humanas.Dedicate a profundizar los lazos con la gente que te rodea.Concéntrate en ayudar a que otros cumplan sus sueños y ocupate de servir desinteresadamente mis que a buscar tu satisfaccion.Estas aqui para enriquecer el mundo y te traicionas en cuanto olvidas esta verdad. Deja un legado.El anhelo mis profundo del corazon humano es la necesidad de vivir por una causa mayor que uno mismo.
desconozco su autor


COMPLEJO DE INFERIORIDAD..




"Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida,ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente,ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otracosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es enCristo Jesús Señor nuestro" (Romanos 8:38, 39).Cierto hombre fue consultarse con un psicólogo conocido.Cuando éste le preguntó el motivo de haber ido a buscarlo,él contestó: "Estoy sufriendo de un complejo deinferioridad." En las semanas siguientes, el psicólogosometió el paciente a una intensiva batería de tests. Laespera por los resultados ha sido larga, porque todonecesitaba ser analizado con cuidado. Finalmente elpsicólogo telefoneó y pidió que el paciente regresase a laClínica. "Tengo una noticia interesante para usted," relatóel psicólogo. "Cual mí problema," preguntó el hombre. "Ustedno tiene ninguno complejo," concluyó el psicólogo. "Es mismoinferior."Nuestra historieta bien humorada puede servir de fundamentopara una seria reflexión. ¿Como estamos nos sintiendoactualmente? ¿Cómo hemos evaluado nuestra vida? ¿Que valornos estamos atribuyendo?Las luchas de la vida, muchas veces, nos llevan a creer queno tenemos ningún valor, que no servimos para nada y quesomos la personificación del fracaso. Nada da cierto paranosotros y nadie confía en la posibilidad de que seamosexitosos, ni aun nosotros.Pero hay un grande Amigo que puede transformar todo eso encorto espacio de tiempo. Su nombre es Jesucristo. Élirguenos del fondo del abismo donde nos encontramos, retiralo desánimo y rellena el lugar con determinación, apaga allama de la inercia y enciende el fuego de la autoestima,barre el conformismo para afuera y nos rellena con fe yesperanza. nos hace erguir los ojos para el alto y entenderqué no somos acomplejados y ni inferiores, sino Fortes y másde lo que vencedores.¿Usted aún sienta algún tipo de complejo o ya está cierto dequé, con Dios, nada y nadie podrá impedir su victoria?

Paulo Barbosa

LA MENTE SILENCIOSA



A veces debo estar en silencio, porque esa es la única manera de conocer un poco mejor, de pensar con un poco más de sabiduría y de reivindicar un poco antes a Dios como propio.
Aquietando la Mente
Sigas el camino que sigas en la vida espiritual, la tarea primera y más importante es la de intentar calmar y aquietar la mente. Si la mente esta divagando todo el tiempo, si es constantemente víctima de despiadados pensamientos, entonces no harás progreso alguno. La mente ha de estar calmada y silenciosa, para que cuando la luz descienda de lo alto puedas estar plenamente consciente de ello. En tu observación consciente y tu aceptación consciente de la luz, entrarás en una profunda meditación y verás la purificación, la transformación y la iluminación de tu vida.
¿Como calmarás y acallarás la mente? La mente tiene su propio poder y ahora mismo ese poder es más fuerte que tu entusiasmo y tu determinación para meditar. Pero si puedes recibir la ayuda de tu corazón, podrás entonces controlar poco a poco la mente. El corazón, a su vez, recibe la asistencia constante del alma, la cual es todo luz y todo poder.

desconzco su autor

martes, 23 de octubre de 2007

COMO AMARTE A TI MISM@






Cómo amarte a tí mism@

NO TE CRITIQUES. Cuando te criticas, tus cambios son negativos. Cuando te aceptas, tus cambios son positivos. Las críticas nunca cambian nada. Acéptate exactamente como eres ahora.
NO TE DES MIEDO A TI MISMO. Deja de asustarte con tus propios pensamientos. Esa es una manera terrible de vivir. Busca una imagen mental que te guste y sustituye tu pensamiento aterrador por una imagen de placer.
SÉ AMABLE Y PACIENTE CONTIGO MISMO. Sé delicado y amable contigo mismo. Ten paciencia mientras aprendes nuevas formas de pensar y cambias viejos hábitos de conducta. Trátate como si fueras alguien a quien realmente quieres.
SÉ AMABLE CON TU MENTE. El odio hacia uno mismo es sólo odio a los propios pensamientos. No te odies ni te hagas daño por tener esos pensamientos, ámate a ti mismo cambiándolos suavemente.
ELÓGIATE. La crítica destruye el espíritu y la energía interna. El elogio y la valoración lo construyen. Elógiate todo lo que puedas. Reconoce lo que estás haciendo bien en cada pequeña cosa.
DATE APOYO. Encuentra formas de apoyarte a ti mismo. Busca amigos y permite que te ayuden. Ser fuerte es saber pedir ayuda cuando se necesita. Aprende a pedir para que los demás puedan aprender.
AMA TU NEGATIVIDAD. Reconoce que la has creado para cubrir una necesidad. Ahora estás encontrando nuevas y positivas manera de cubrir estas necesidades. Por lo tanto, puedes dejar marchar, con amor, tus viejos patrones negativos.
CUIDA TU CUERPO. Aprende sobre nutrición. ¿Qué clase de alimentos necesita tu cuerpo para tener el máximo de energía y vitalidad? Aprende sobre ejercicio. ¿Qué clase de ejercicio puedes disfrutar? Ofrécete tiempo para descansar, aprende a relajarte física y mentalmente. Ama el templo en el que vives.
UTILIZA EL ESPEJO. Mira a menudo al interior de tus ojos. Expresa tu creciente sentimiento de amor hacía ti mismo mirándote en el espejo. Habla a tus padres mirándote en el espejo. Perdónales también. Al menos una vez al día dí: "Te quiero, te quiero tal como eres".
ÁMATE, HAZLO AHORA. No esperes a que las cosas te vayan mejor, te encuentres bien, tengas pareja, trabajo o hayas adelgazado. Empieza ahora y hazlo lo mejor que puedas.
Louise L. Hay