jueves, 20 de marzo de 2008

DIOS ME HABLO SIN PALABRAS








Nuestro corazón debe orientarse hacia la luz.
Dicen que será inminente. Anuncian que viviremos momentos de tremendo caos. Los ánimos se agitan. Los rostros se tensan. Se respira confusión. ¿Será cierto, sucederá lo que proclaman? ¿Son puras las intenciones de quienes dicen recibir mensajes tan alarmantes? ¿Qué hacer? ¿En quién creer? ¿En quién confiar? ¿A dónde ir? Dios me habló sin palabras, hizo que sintiera mi propio corazón.
¿Por qué tanta preocupación por lo que estaría por suceder, acaso tenemos garantizado que viviremos dentro de cinco segundos? ¿Por qué pasamos tanto tiempo escuchando a los demás, sin prestar atención un solo instante a lo que fluye desde nuestro interior? Va a pasar solamente lo que tenga que pasar. Nada más ni nada menos. No importa si olas gigantescas nos dejarán sin vida o si habrá terremotos, furiosos huracanes o cientos de volcanes activándose al mismo tiempo. Sucederá aquello que tenga que suceder. Todo es perfecto.
Por más que algunos mensajes son contradictorios, no pongo en duda lo que los canalizadores dicen. Ellos reflejan fielmente lo que reciben. Puede que lo que nos transmiten suceda, no suceda o tal vez ocurra de un modo diferente al que nos revelan. Nunca se sabe. Tampoco importa. Lo que sí importa es que escuchemos nuestro propio corazón, para conectar con aquello que nos hace vibrar de la manera más intensa. Sólo podemos celebrar.
Si nuestra hora ha llegado, celebremos. Si nuestra hora no llega, celebremos. Todo lo que podemos hacer es celebrar. No desperdiciemos más tiempo discutiendo sobre quién tiene razón. Celebremos. Disfrutemos. Aprovechemos cada instante. Si estamos haciendo lo que resuena en nuestro interior, nada de lo que suceda fuera importará, porque nuestra aceptación sobre aquello que acontezca será total. Habremos comprendido que estamos viviendo lo que nuestro ser necesita para seguir evolucionando.
Si el miedo te acorrala, si la desesperación se apodera de tu vida, si la confusión te aturde, ¿hacia dónde irás? ¿Acaso seguirás corriendo en busca de consuelo? La sed que tiene tu alma nadie podrá apagarla tomando agua por vos. Si sos honesto con vos mismo y escuchás la voz interior que insistentemente te reclama, te moverás hacia el único lugar donde podrás encontrar calma. Comenzarás tu viaje de regreso a casa. Irás hacia tu interior, al centro mismo de tu propio corazón. ¿Acaso todo este escenario no está montado para eso? Dios me habló sin palabras, hizo que sintiera mi propio corazón.
Julio Andrés Pagano




miércoles, 19 de marzo de 2008

VIVIR A PLENITUD














Cuando logras escapar de lo distorsionado que suele ser lo rutinario y de lo complejo que puede ser lo progresivo, no puedes evitar pensar de cuan rápido transcurre tu vida e intentas cuantificar el tiempo necesario para alcanzar todo aquello que gira alrededor de tus deseos.
Pero el tiempo solo representa probabilidad y nunca te acerca a lo concreto, por eso vive lo que sientes y lo que ves sin pensar en los días que aun no llegan; en la vida existen muchas cosas valiosas de las cuales no nos percatamos y puede que estén mas cerca de lo que imaginamos, solo debes buscarlas mientras puedas y evitar el lamento cuando ya no estén presentes.
Simplemente te hablo de cosas que no pueden ser halladas en lo material ni en las ideas sin sentido que no te dejan dormir, porque vivir no es solo saber que respiras y sentir que tu corazón late al ritmo de tus emociones, vivir es saber que puedes ser algo mas de lo que eres hoy y sentir que el tiempo no será suficiente para ofrecer todo el valor que posees...
desconozco su autor





sábado, 8 de marzo de 2008

QUE DESPIERTE EL ESPIRITU DE LOS MANSOS..








El espíritu del águila te inspirará a volar.
El mundo cruje. La naturaleza grita, con desgarradora fuerza. Las entrañas de los cuatro elementos se retuercen de dolor. La inconsciencia se relame, busca solidificar su reino. No todo está perdido, estamos a tiempo. Si abrimos los ojos del alma, si cambiamos por dentro, revertiremos la historia. Es despiadado dejar a nuestros hijos un destino de barbarie. Aún podemos restituir el equilibrio. Una nueva humanidad debe florecer. Recuperemos nuestra esencia. Que despierte el espíritu de los mansos.
Parece mentira, un puñado de desequilibrados, sedientos de poder, tiene en su puño la vida de miles de millones de personas. Con total impunidad programan guerras, promueven la desigualdad y no vacilan en pisotear los derechos del hombre. Tampoco dudan en destruir el medio ambiente a cambio de dinero. No dejan flancos sin cubrir. Pertrechan sus fuerzas, hasta los dientes, para silenciar voces disidentes que reclamen el cese de tanta injusticia.
Pese a todo, hay posibilidades de cambio. Unidos y despiertos no podrán volver a someternos. Debemos empoderarnos. Basta de que otros decidan por nosotros. ¿Por qué seguir soportando vibraciones tan oscuras? Somos co-creadores. Nuestras acciones modifican el futuro. Humanicemos nuestra realidad. No hace falta un puesto de poder para influir. Estemos donde estemos, no importa la tarea que desempeñemos, cada uno impregna su entorno con una determinada frecuencia. No existen los actos insignificantes.
Ser Humano es la condición para transformar este escenario. Volvámonos conscientes. Debemos reunir lo que está disperso. La ciencia y la tecnología deben sincronizar sus pasos con los del hombre. La verdadera transformación es interna. Si cambiamos por dentro, automáticamente lo que está fuera se modificará. No existen las divisiones. Luz en cada uno de nuestros actos. Están llegando nuevos niños, era nuestro compromiso dejarles un suelo fértil para que sus semillas crezcan.
Lo que estás leyendo puede parecerte una nota, en realidad es un tambor que resuena a través de las palabras. Sentí como golpea cada una de las letras. Los sonidos buscan alcanzar el centro de tu pecho, para encender tu sabiduría interna. Tu corazón puede y debe abrirse todavía más. Si vos podés, también puedo. Es tiempo, que despierte el espíritu de los mansos.
Julio Andrés Pagano